Cada día ocho de mes celebramos misa de hermandad en honor de La Purísima Concepción.
Cada día último domingo de mes celebramos junto a la Sección de Adoración Nocturna la Adoración a Jesús Sacramentado.
Desde el día 29 de noviembre hasta el 7 de diciembre celebramos la Novena en honor de La Inmaculada Concepción.
Cada 8 de diciembre, con motivo de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, celebramos la Función Principal de nuestra Hermandad.
Los tres días previos a la Solemnidad del Corpus Christi celebramos Triduo en honor del Santísimo Sacramento del Altar.
En la Solemnidad del Corpus Christi, nuestra Hermandad participa y se encarga de la organización de la procesión de Jesús Sacramentado, así como de realizar un altar en su honor.
En los tres días previos a la Solemnidad de San José, nuestra Hermandad celebra un Triduo en su honor. El día de su Solemnidad tiene lugar la Solemne Eucaristía.
Nuestro pueblo consagra el Mes de Mayo en honor de su patrona la Inamculada Concepción. Cada día se reza el rosario y se le ofrecen flores a la Santísima Virgen.
En recuerdo de la llegada de la Virgen, el 26 de noviembre de 1656, cada año se celebra una eucaristía de acción de gracias. Posteriormente, se lee el romance que narra la llegada de nuestra Patrona.
Con motivo de las Fiestas Grandes, que se celebran en los años terminados en cuatro y nueve, nuestra Hermandad organiza Novena en honor a la Inmaculada Concepción, así como la Procesión de su imagen por las calles del pueblo en la tarde del penúltimo domingo del mes de agosto. Al día siguiente, tras la Eucaristía matinal, La Purísima recorrerá la Plaza de España.
La imagen de San José recorre cada año las calles de Alhendín durante las Fiestas Patronales, celebradas en la penúltima semana de agosto, salvo en los años en que tienen lugar las ya mencionadas Fiestas Grandes.
Como antesala de las Fiestas Grandes, cada 15 de agosto —en los años en que estas se celebran— la imagen de la Inmaculada Concepción es bajada de su camarín tras la misa matutina. Posteriormente, se expone para el tradicional besacintas.
En la Eucarístia de la tarde de los siete domingos previos a la Solemnidad de San José meditamos los gozos y dolores del Glorioso Patriarca.