Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción
Nuestra Hermandad reside en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de Alhendín.
Tras la Reconquista de los Reyes Católicos en 1492, la primera noticia documentada de actividad en la parroquia data de 1525, cuando se acometen reparaciones en los muros altos y cubiertas, así como la apertura de ventanas. Estas obras fueron realizadas por el albañil Juan de Toledo y los carpinteros Juan Fernández y Francisco Hernández, y tenían como finalidad renovar o concluir un templo anterior de modesta fábrica, posiblemente la antigua mezquita u otro templo muy modesto. Las obras finalizaron en 1531 bajo la dirección del maestro mayor del arzobispado, Rodrigo Hernández. Durante las décadas siguientes se llevaron a cabo diversas actuaciones diversas obras de ornato y complementos litúrgicos.
En 1537 fue creada canónicamente la parroquia de Alhendín por el primer arzobispo de Granada tras la reconquista, Fray Hernando de Talavera. En su origen la Parroquia fue advocada al misterio de la Encarnación. Será en siglos posteriores cuando debido a la creciente devoción al misterio de la Inmaculada Concepción de la Virgen maría cuando se cambie el título de la Parroquia.
En 1549 se colocaron azulejos, alizares y vidrieras, obra de Arnao de Vergara. Entre 1553 y 1554 se labraron portadas de cantería por Juan de Maeda y Juan de Pontones; de ellas solo se conserva la portada lateral, realizada por Pontones, con el escudo del arzobispo Guerrero. La portada principal de Maeda sería sustituida posteriormente por otra trazada por Ambrosio de Vico.
Consta que originariamente el pintor Juan de Castro realizó un retablo para la parroquia, sustituido en 1555 por otro compuesto por diez cuadros. En 1563 se completó el retablo mayor con una custodia-ciborio de madera realizada por Baltasar de Arce. En 1560 existían cinco altares: el mayor y cuatro laterales, todos ellos retablos pintados.
Entre 1566 y 1568 se emprendieron nuevas e importantes obras, como evidencian las elevadas partidas de cal, madera y otros materiales, lo que sugiere el inicio de un templo de mayores dimensiones. Los trabajos estuvieron a cargo de los albañiles Francisco y Luis de Montalván y del carpintero Alonso de Ojeda, comenzándose la capilla mayor, la parte más antigua conservada junto con la portada lateral. De estos años datan también diversas obras de orfebrería realizadas por los plateros Francisco Téllez y Hernando Ortiz.
La rebelión morisca interrumpió el proceso constructivo y provocó la destrucción de parte de lo edificado, quedando intacta únicamente la torre. Entre 1573 y 1577 se acometieron intensos trabajos de reconstrucción. En 1595, Ambrosio de Vico se encargó de levantar la nave principal contigua a la capilla mayor. En estos años, aunque sin documentación directa, se labró la portada principal, para la que Diego de Aranda realizó la imagen pétrea de la Inmaculada Concepción. La puerta, con herrajes de Francisco de Aguilar, se concluyó en 1609, aunque lamentablemente se perdió tras un desafortunado cambio realizado en 1999.
La capilla mayor se abre mediante un arco triunfal con los escudos del arzobispo Pedro de Castro. Destaca su armadura ochavada, ligeramente rectangular, con lazo lefe de diez puntas y dos piñas de mocárabes en el almizate, ejemplo de excelente lacería del tardomudéjar granadino. De notable originalidad es también la armadura del coro de beneficiados, actual capilla del Sagrario, donde se combinan elementos mudéjares y renacentistas mediante casetones hexagonales enlazados con estrellas.
La torre actual no es la original. Esta fue derribada a consecuencia de los terremotos de 1804 y 1805. No obstante, puede imaginarse su aspecto gracias a la torre de la iglesia de El Padul, edificada entre 1543 y 1545 por Jerónimo García siguiendo el modelo de la de Alhendín. La torre actual es de estilo neoclásico, realizada en sillería, con cuerpos bajos rectangulares y un cuerpo superior ochavado y cupulado.
Para presidir la Parroquia y ostentar el patronazgo de la Villa, se encargó a Pedro de Mena la imagen de la Purísima Concepción, que fue trasladada solemnemente desde Granada el 26 de noviembre de 1656. Para albergar a la Sagrada Imagen, el 24 de marzo de 1713 se contrató el retablo mayor de la parroquia con Felipe del Corral, el cual debía quedar instalado para el 29 de septiembre de ese mismo año, festividad de San Miguel., realizándose para el mismo las imágenes de San Joaquín y San José. El dorado del retablo se concluyó en 1720.
Con posterioridad se añadieron nuevas capillas a la iglesia. Originalmente solo existían las dos situadas junto a la capilla mayor: la de Nuestra Señora de los Dolores y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En 1804 se construyó la capilla de Santa Ana, hoy del Sagrado Corazón, a expensas de doña Juana, doña Isabel y doña Cristobalina de Benavides bajo dirección de don Manuel Durán Sánchez. En 1858 se erigió la actual capilla de San José, inicialmente dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, por devoción de don Miguel Fernández Cortacero y Oliver. En 1928 se levantó la capilla de Nuestra Señora del Carmen, costeada por doña Josefa Ruiz García. Finalmente, en 1959, don Pedro Alcántara Correa transformó el antiguo coro de beneficiados que se encontraba en el lateral del Altar Mayor, en la capilla del Sagrario. Para tal obra, se rebajó el suelo que se hallaba a nivel del presbiterio, hasta el nivel de la Iglesia, retranqueando el retablo de Nuestra Señora del Rosario para que presidiera dicha Capilla.