-Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Inmaculada Concebida sin pecado original. Amén.
-Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
-Acto de contrición:
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno; ayudado por vuestra divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
Oración inicial:
Jesús mío, dulcísimo, creemos que estáis presente en el Santísimo Sacramento del Altar, con vuestro Cuerpo inmaculado, con vuestra Sangre redentora, con vuestra Alma divina y con vuestra Divinidad adorable. De vuestra bondad infinita, esperamos la gloria celestial. En unión de todos los Ángeles y Santos del cielo, os amamos y os adoramos. Nos arrepentimos de haberos ofendido y humildemente os pedimos nos perdonéis. Por la oración milagrosa de María Inmaculada y con Ella, os rogamos, nos otorguéis la gracia que os pedimos en este triduo, si es para vuestra gloria y santificación de nuestra alma. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Día segundo
¡Oh Jesús adorable! Nosotros, rodearemos diariamente la santa custodia donde reposáis por mi amor, con las flores de nuestros sacrificios; los cuales, para que vayan impregnados de blancuras de cielo, os ofreceremos por medio de las manos purísimas de María, vuestra Madre Santísima. “Oh Jesús hijo de la Virgen María, tened misericordia de nosotros”. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
-Se reza un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Afectos:
Vos sois nuestro Dios, y os confesaremos siempre en este Santísimo Sacramento. Vos sois nuestros Dios, y os exaltaremos. Os confesaremos siempre, porque os habéis dignado oír nuestras súplicas en este lugar de propiciación. Glorificaremos vuestro santo nombre eternamente, porque así manifestáis sobre nosotros vuestra misericordia. Vos solo sois Dios, y no hay otro fuera de Vos. Vos solo Santo, sólo Señor, y sólo Altísimo. Vos esplendor del Padre y figura de su sustancia. Iluminad nuestro entendimiento y abrasad nuestros corazones con vuestro divino amor.
Oración final:
Oh Dios, que nos dejaste la memoria de tu Pasión en este admirable Sacramento; concédenos que de tal suerte veneremos los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar. Sea por siempre bendito y alabado.