A la Solemne Traslación de la devota imagen de la Purísima Concepción de la Villa de Alhendín,
verificada el día veinte y seis de noviembre del pasado año de mil seiscientos cincuenta y seis.
A la Solemne Traslación de la devota imagen de la Purísima Concepción de la Villa de Alhendín,
verificada el día veinte y seis de noviembre del pasado año de mil seiscientos cincuenta y seis.
Levante al vuelo mi pluma,
hasta la esfera más alta,
corra cual ave que vuela
dando vuelta por España
desde la Sierra Morena
hasta la Sierra Nevada,
y no quede pueblo alguno
que ignore o no sepa nada
de la soberana fiesta
que en adelante se declara.
Era un Domingo solemne
de noviembre en su mañana,
día veinte y seis por cierto
cuando ya Alhendín marchaba
a la ciudad de las flores
a recoger a su Abogada,
que les hiciera un artista
de reputación y fama.
Llegan al Humilladero
se detienen y reparan
a la ciudad haciendo fuego
y que continúan las salvas.
Marchan la Carrera arriba
cruzando calles y plazas
y llegan al Hospital
donde el depósito estaba:
allí humillan sus banderas
y hacen cuerpo de guardia,
en tanto que un gran señor
con voz muy sonora manda
que a la villa de Alhendín
la Imagen sea entregada.
Ya principian a reunirse
y a prisa tocan las cajas
para que todo esté listo
y en nada se vea tardanza.
Los gigantes van delante
y también van las gitanas,
y una danza del Sagrario,
con otras de las gitanas,
haciendo mil cabriolas
con el pandero y sonajas,
vestidas a lo gitano
y a lo gitano bailan;
y los demás caballeros
alzan pendones y hachas,
y sale una procesión
como las que hace Granada.
Don Alonso Bocanegra
el estandarte llevaba;
cuatro Hermanos del Refugio
de sangre calificada
llevan a Nuestra Señora
y en sus hombros levantan;
salen a la Plaza Nueva
y su Ilustrísima estaba
de pechos en el balcón
asomada en su ventana;
nos echó su bendición
a cuantos en ella estaban,
y con ella nos concede
sus indulgencias y gracias.
En medio del Zacatín
dos sobremesas estaban
muy abundantes de cera
en candeleras de plata;
más abajo los plateros
por la una y por la otra banda
cada cual de ellos tenía
en sus manos un hacha
encendida porque dicen:
que viene la Inmaculada.
Luego un capitán famoso
salió a la de Bibarrambla
haciendo mil cortesías
a balcones y ventanas;
todos le daban el vítor,
todos el vítor le daban,
y es tanto el fuego y el humo
que por la ciudad andaba
que a la de Troya parece,
en fin, porque se quemaba.
Muchos sabios y discretos
decían y porfiaban:
unos que fue aparecida,
otros del Cielo bajada;
o que Pedro subió al Cielo
a la celestial morada,
o que Dios le dijo a Mena:
he aquí a mi madre amada;
mírala bien con exceso
y su hermosura retrata
porque quiero que Alhendín
goce de una prenda tan alta.
Con estos favores y otros
a la Puerta Real llegaban
por la que Filipo
hizo una noche su entrada;
que si de noche entró un Rey,
de día una Reina salga,
la que es Reina de los Cielos
María llena de gracia.
Larga como es la Carrera
toda está bien ocupada;
discurro en mí que no había
donde echar una avellana.
El castillo de Bib-taubin
sus fuertes tiros dispara
y le responde Bermeja
y otras torres de la Alhambra;
y como es fuerza que visite
esta Peregrina Santa
todos los templos e iglesias
que hay en la bella Granada,
llegan a la de la Virgen
de las Angustias llamada;
allí se detienen poco
por ser hora avanzada...
Se bajan por el Violón
y allí los pájaros cantan
a la bella Peregrina
que por la alameda pasa.
Ya llegaron a la ermita
de San Sebastián llamada,
y vuelto el rostro la Virgen
se despide de Granada.
Todos se quedan llorando
diciendo, ¡Virgen sagrada!
¿Cómo os vais y os dejáis
la ciudad desconsolada?
Pues con Vos estaba contenta
y ahora triste se halla;
pero la procesión sigue
porque es preciso que vaya
la idolatrada Patrona
a donde está destinada.
Ya repican en Armilla
todo el pueblo se juntaba
y alegres nos ofrecían
mesa buena y mano franca;
pero fuerza fue despedirse
y darles cumplidas gracias,
porque el Sol, hermoso Apolo
se va a poner sin tardanza.
A la mitad de los Llanos
Ogijar el doble estaba
y dos altares tenía
en respectivas distancias,
muy abundantes de cera
y el todo con elegancia;
pues son pueblos muy devotos
de María Inmaculada.
Llegaron al río Dílar
y se apartaron las aguas
que suelen correr soberbias
y ahora se muestran bien mansas.
Más allá, en la Cruz de piedra
la Villa de Otura estaba
en orden de procesión
que a todos edificaba:
juntaron las procesiones
porque convienen juntarlas;
pues todos son de una pila
y como hermanos se tratan.
De noche llegó la Virgen,
se repican las campanas;
dicen lo diré sin faltar nada.
Dicen:《 Que viva la Virgen,
La Pura e Inmaculada
que eligieron por Patrona
Protectora y Abogada;
y que viva aquel artista
a quién Dios le dio su gracia
para que hiciese una Imagen
tan perfecta y acabada.》
Todos quedan muy contentos
y a Dios le dan muchas gracias
porque tienen en la Iglesia
lo que tanto deseaban.
La relación queda hecha,
solo faltan dos palabras
y son decirle al lector
que me perdone las faltas;
pues yo no aprendí a hacer versos
ni entiendo reglas ni nada:
solo que mi buen deseo
y amor a la Inmaculada
me inspiraron las ideas
para escribir estas cuartas,
a fin de dejar recuerdo
de una procesión tan santa;
pues lo que no queda escrito
el tiempo lo borra y calla.
Que la Purísima Virgen
sea bendita y alabada
y que esta Señora nos lleve
a la Celestial morada. – Amén
Un devoto de la Stma. Virgen