San José fue el esposo de María, la madre de Jesús de Nazaret y, por tanto, padre putativo de Jesús. Según el Evangelio era artesano, lo que ya en los primeros siglos del cristianismo se concretó en carpintero, profesión que habría enseñado a Jesús. De condición humilde, aunque la tradición lo presenta como perteneciente a la estirpe del rey David. Se ignora la fecha de su muerte. En el Evangelio de Lucas se menciona a «los padres» de Jesús cuando éste ya cuenta con 12 años , pero no se menciona a José de Nazaret en los evangelios sinópticos durante el ministerio público de Jesús, por lo que se presume que murió antes de que éste tuviera lugar.
Sixto IV (1471-1484) introdujo la festividad de San José en el Breviario romano, e Inocencio VIII (1484-1492) la elevó a rito doble. Santa Teresa de Jesús fue quien expandió la devoción a San José por España en el siglo XVI.
José de Nazaret fue declarado patrono de la familia y es considerado por antonomasia el patrono de la buena muerte, atribuyéndosele el haber muerto en brazos de Jesús y de María. El papa Pío IX lo proclamó en 1870 patrono de la Iglesia universal. Debido a su trabajo de carpintero es considerado patrono del trabajo, especialmente de los obreros, por dictamen de Pío XII en 1955, que quiso darle connotación cristiana a la efeméride del Día internacional de los trabajadores. La Iglesia católica lo ha declarado también protector contra la duda.
“A San José le ha concedido Dios un gran poder para ayudar en todo” – Santa Teresa de Jesús
La imagen del Glorioso Patriarca San José es obra de Felipe del Corral en 1713. Se realizó para el Retablo Mayor de la Parroquia. A mediados del siglo XX, la imagen fue retirada del retablo para situar en su lugar a Santa Ana, quedando San José ubicado inicialmente en la Capilla de Santa Ana, hoy del Sagrado Corazón de Jesús. Décadas después, la imagen sería trasladada a su capilla actual, originalmente dedicada al Sagrado Corazón.
Aunque desde antaño San José gozaba de gran devoción en el pueblo, no será hasta 1898 cuando se funde su primigenia Hermandad. Al año siguiente de 1899 comienzan a celebrarse Solemnes Fiestas costeadas por sus mayordomos y Hermandad que vendrán celebrándose desde entonces hasta finales del siglo XX.
Desde antaño sus cultos fueron muy solemnes. Hasta la década de los años 70 del pasado siglo XX la imagen de nuestro patrón era entronizado un fastuoso altar de cultos en un lateral del presbiterio para la septena que se realizaba en su honor los siete días anteriores a su Solemnidad. Este estaba compuesto por gran profusión de luces, flores de talco y macetas. El día 19 de marzo procesionaba por las calles de Alhendín acompañado por numerosos fieles, siendo especialmente destacada la abundante pirotecnia que se costeaba en su honor.
También el día de la Candelaria procesionaba junto a Nuestra Señora del Rosario, portando una cesta de pichones en vez del Niño Jesús, simbolo de la ofrenda que realizaron en la Presentación del niño Dios en el templo.
A partir del año 2008, San José dejó de procesionar en su festividad. No sería hasta 2015 cuando regresara a las calles del pueblo para presidir la procesión de las Fiestas Patronales, que anteriormente presidía la Virgen de la Aurora. Desde entonces, la imagen recorre anualmente las calles de la localidad exceptuando los años que se celebran las Fiestas Grandes y procesiona la imagen de la Purísima Concepción.
"Oh José venturoso, ayo del mismo Dios,
desde tu excelso trono, benigno míranos."
La talla de San José muestra al Glorioso Patriarca en actitud itinerante, adelantando la pierna derecha y mirando arrobado al Niño Jesús, que sujeta en su mano izquierda y con la otra mano sostiene la vara rematada por la azucena. Va vestido de túnica azul y envuelto en manto rojo.
La imagen del Niño Jesús está tallada en su totalidad, aunque se muestra vestida. La imagen posee un rico ajuar de trajes de distintos colores bordados en oro.