La Inmaculada Concepción de María es la doctrina que afirma que la Virgen María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción, de manera singular y por gracia especial de Dios, en previsión de los méritos de Jesucristo, su Hijo.
Fue proclamado dogma oficialmente por la Iglesia católica el 8 de diciembre de 1854 por el papa Pío IX, mediante la bula papal Ineffabilis Deus, consolidando así una creencia profundamente arraigada en la tradición y la devoción cristiana desde siglos anteriores.
«Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano, es una doctrina revelada por Dios y, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles». - bula Ineffabilis Deus
La imagen de la Inmaculada Concepción, patrona de la Villa de Alhendín, fue realizada en 1656 por el escultor Pedro de Mena y preside el altar mayor de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Concepción.
Una vez finalizada la talla, Pedro de Mena la dejó de manera provisional en el Convento del Santo Ángel de Granada hasta que el pueblo de Alhendín la llevara a su destino. Durante ese tiempo, las religiosas reclamaron la propiedad de la imagen, alegando derechos por su estancia y cuidado en el convento. Ante esta situación, la Parroquia de Alhendín inició un pleito que se resolvió a su favor tras presentar el contrato que acreditaba la titularidad de la obra. Concluido el proceso, la imagen fue llevada a la Iglesia de los Hospitalicos de los Padres Agustinos de Granada, donde fue bendecida.
El 26 de noviembre de 1656 se produjo su traslado definitivo desde Granada hasta Alhendín, en un acto solemne en el que fue portada por cuatro hermanos del Refugio. Este acontecimiento quedó recogido en el Romance a la Solemne Traslación, escrito ese mismo año por un devoto anónimo.
Desde entonces, la imagen preside nuestra Iglesia Parroquial. En el año 1713 se levanta su camarín y el retablo mayor del templo parroquial, obra barroca realizada por Felipe del Corral.
El 24 de octubre de 1948 tuvo lugar su coronación litúrgica, impuesta por Monseñor José Fernández Arcoya, prelado doméstico de Su Santidad. La corona fue realizada por el orfebre granadino Miguel Moreno.
El 7 de noviembre de 1954, la imagen de nuestra Patrona regresó a Granada con motivo de la Magna Procesión celebrada en la ciudad con motivo del Año Santo Mariano proclamado por su santidad el papa Pio XII. El cortejo partió desde la explanada del Triunfo y recorrió las principales calles hasta llegar a Puerta Real, donde aguardaban las imágenes de la Virgen de las Angustias, patrona de Granada, y la Virgen del Rosario, su copatrona.
En este acontecimiento participaron cuarenta y cinco localidades, cada una representada por la imagen de su respectiva Patrona. La Purísima Concepción fue llevada en camión desde las Bodegas Espinosa y procesionó rodeada de numerosos niños del pueblo, ataviados como ángeles.
La devoción a la Inmaculada Concepción ha sido constante desde su llegada a Alhendín, alcanzando con el tiempo a numerosos puntos de la provincia de Granada y otros lugares de España. La talla figura en el Catálogo General de Arte Español y está considerada una de las obras más destacadas del barroco granadino.
Resulta llamativo que la Purísima Concepción no realice una procesión anual, como es habitual en otras imágenes patronales. Desde 1979, y a propuesta del presbitero don Enrique López Moricillo, su salida procesional se celebra cada cinco años, concretamente en el penúltimo domingo y lunes siguiente de los años terminados en cuatro y nueve. Con anterioridad, no existía una fecha establecida, ya que la imagen procesionaba únicamente cuando el pueblo de Alhendín consideraba necesaria la presencia de su patrona en las calles, bien fuese para rogativas de lluvia, erradicación de pestes u otras circunstancias extraordinarias y conmemoraciones especiales.
"Muchos sabios y discretos decían y porfiaban: unos que fue aparecida, otros del Cielo bajada; o que Pedro subió al Cielo a la celestial morada, o que Dios le dijo a Mena: he aquí a mi madre amada; mírala bien con exceso y su hermosura retrata porque quiero que Alhendín goce de una prenda tan alta."- Romance a la Solemne Traslación, 1657
La escultura de la Inmaculada Concepción de Alhendín es una imagen de bulto redondo, tallada en madera policromada, terminada por entero dado a su carácter procesional. Mide 1,83 metros de altura.
Representada de pie, con la cabeza ligeramente mirando hacia la derecha y las manos juntas, en actitud orante, levemente giradas a la izquierda, rompiendo así la frontalidad de este tipo de imágenes. Se apoya sobre los luna en cuarto envuelta por nubes, que exhiben tres niños desnudos que juguetean a su alrededor, uno en el frente y otro en cada costado de la imagen.
Se nos presenta con ojos de cristal y pestañas de pelo natural. Sus cejas se disponen en un arqueo que enmarca la faz, lo que unido a su nariz y tenue boca, le confieren un gran recatamiento. el cabello parte de la cabeza, se nos presenta mojado, y cae de modo ondulado, plegado a ambos lados de la cara a modo de vedeja.
La Virgen viste camisón, solo perceptible en las muñecas, bajo las bocamangas de la túnica, que se fija al cuerpo con un cíngulo. El manto que la cubre se recoge sobre el brazo derecho y se ajusta bajo el brazo izquierdo. La decoración de las ropas consiste en la adición por sobre postura de dorados a punta de pincel con picado de lustre de motivos geométricos y florales.